En 1979 sobrevendría la prueba más dura para la Universidad en sus 36 años de existencia. (Derrumbe total del edificio E a consecuencia del sismo del 14 de marzo de 1979. El terremoto destruyó un 60% de las instalaciones de la UIA en el Campus Campestre Churubusco, y fue necesario demoler lo que quedó en pie, ya que era inestable.)