Los años sesenta fueron vividos por una comunidad unida a pesar de los dificultades, en un campus que albergaba por primera vez a todas las carreras de la UIA. (Pasillo del edificio principal de las instalaciones de la Universidad Iberoamericana en el campus de Cerro de las Torres. Este pasillo era conocido como la "Via Appia", y en él se encontraban ubicadas diversas oficinas administrativas, así como la Rectoría de la UIA.)