También en esta década, el ideal de formación integral de la Universidad impulsó a académicos y alumnos a realizar las primeras iniciativas de llevar sus conocimientos y trabajo hacia los sectores más desprotegidos del país. (El Comité Nacional de Comunicaciones Vecinales y la UIA celebraron un contrato en 1956 con miras a instalar 50 escuelas radiofónicas en la Sierra Tarahumara. Maestra dando clase con la ayuda de un aparato radiofónico en Rancho San Antonio, en la Sierra Tarahumara. El Sr. Carlos Díaz Infante era director de dichas escuelas y el representante de la Universidad en esa entidad.)