La Ibero bullía de actividad, y las instalaciones empezaban a resultar insuficientes ante el crecimiento. (Vista de la cafetería central entre los edificios D y E, construida para dar servicio a estudiantes y empleados. Al expandirse la universidad, fue necesario habilitar un local mas grande para sustituir a las cafeterías “Blanca”, situada en el edificio C, y la “Roja”, que estaba en el edificio E.)